viernes 16 de mayo de 2008

Te llamaré en el temblor, lo sé


Del amorío perverso entre los movimientos sísmicos y las líneas telefónicas. De cómo, a siete meses del terremoto, las grietas de la telefonía peruana aún no se han reconstruido. Y de cómo el MTC se ufana de hacer “crecer” la comunicación al aumentar un dígito en los números celulares.


Miércoles 15 de Agosto del 2007. Un fuerte movimiento sísmico azota la ciudad de Lima y, sobre todo, el departamento de Ica. Muchos distritos de la ciudad sufren un corte eléctrico que los deja en tinieblas luego de las extrañas luces que aparecieran en nuestro cielo –explicaron que se trata de “manifestaciones pre-sísmicas”, según expertos de la NASA- después, el pánico de llamar a las personas cercanas, a ver que pasó con ellas.


Marqué el número y esperé unos segundos. No recuerdo exactamente lo que me dijo la operadora –o si me dijo algo- pero el eco que resuena en mi oído es algo parecido a esto:


“Tururú. Tururú. En estos momentos no podemos atenderle, los sistemas de telefonía que operan en el Perú no cuentan con un sistema de contingencia que te permita comunicarte con las personas que quieres. No importa si es una catástrofe natural con cientos de fallecidos y miles de damnificados. No importa si se pueden salvar vidas humanas justo en estos momentos. No importa si tu mamá, papá, hermano o hijo está debajo de una pared y necesita que lo saquen de ahí lo más pronto posible. NO HAY SERVICIO. ¿Qué no escuchaste el tururú al iniciar esta llamada?”


Alan, con su maleabilidad característica, se lanzó a los medios a vociferar un conjunto de barbaridades sin sentido: no había pasado nada, gracias a Dios todopoderoso los sismos no han ocasionada una gran catástrofe, a lo más ha sido un sacudidita que parecía proceder de la selva.


Sin embargo, más tarde, el presidente se mostró serio y hasta duro con las empresas de telefonía.

"Me preocupa como presidente que por diferentes razones el sistema telefónica haya colapsado. Necesitamos más reserva de comunicaciones, los sistemas no pueden estar calculados para las horas punta sino para urgencias, hay que abrir nuevos canales (…) Tomaremos medidas con el Ministerio de Transportes para que no se produzca nunca más en nuestra patria. Nuestro país debe estar mejor comunicado para situaciones como ésta." (El Comercio 16/08/07)

Suspiramos aliviados en un momento de intranquilidad. Al menos nuestro presidente defiende nuestros derechos y necesidades. Osiptel se encargará de poner al día a las empresas de telefonía. Ya verán.


Sábado 29 de Marzo del 2008. La sombra de lo sucedido en Agosto del año pasado aún se conserva caliente en nuestras memorias. Todas esas fotos, crónicas y grabaciones están presentes en nuestro imaginario colectivo, por lo que al menor movimiento de la tierra el terror se apodera nuevamente de las personas y se escuchan los mismos gritos, llantos y súplicas que la vez anterior. Todavía no superamos el trauma, y empiezo a dudar de que algún día lo hagamos.


Son cerca de las ocho de la mañana y una sacudida de cuatro grados en la escala de Richter nos ha arrojado –a mí, a mi familia y, por lo menos, a la mitad de mis vecinos- fuera de nuestras camas y nuestras casas. Cojo el celular y me apresuro a marcar, mientras ruego al cielo que Alan haya cumplido lo que dijo el año pasado.


“Tururú. Tururú…” Le mento la madre a mi celular –y a la chica de la grabación- y salto sobre el teléfono fijo de mi casa…y le vuelvo a mentar la madre a alguien. Me aferro al teclado de mi computadora. Las primeras noticias llegan, de nuevo, por el medio masivo más venido a menos: la radio. Sin embargo, algunos bloggers ya habían advertido de otro temblor ocurrido en la madrugada.


A los pocos minutos, escucho en la televisión la voz de un congresista muy polémico: Johny Lescano, criticando la falla en el servicio de telefonía. Los periodistas del canal asienten con la cabeza. RPP publica una nota en su página web luego de la cual se muestran las opiniones de los lectores, no muy contentos con las empresas de telefonía.


El día siguiente, El Comercio publicó una nota en donde declaraba Carlos Oviedo, director de comunicaciones de telefónica, quien explicóque la congestión fue: "debido a la reacción de la gente, que es comprensible" Dice El Comercio:


Oviedo aseguró que la empresa había activado sus servicios de contingencia desde que se produjo el primer sismo, en la madrugada, por lo que la restricción no fue tan severa como durante el terremoto que azotó el sur chico


¿Cómo? ¿Escuché bien? ¿Que los sistemas de contingencia qué? ¡No pude comunicarme por teléfono por más de media hora, y dicen que la restricción no fue tan severa! La pregunta es: ¿estarán las empresas de telefonía al nivel de exigencia, en el supuesto que ocurriese otro fenómeno parecido al del pasado 15 de agosto? Espero fervientemente que nunca lo sepamos.



Sábado 5 de Abril del 2008. A partir de hoy los teléfonos celulares contarán con nueve dígitos (…) La medida es necesaria para que más personas cuenten con este importante servicio”, dice alegremente un periodista del canal estatal, anunciando que como existen más de 16 millones de teléfonos celulares, es necesario
"mejorar" nuestra comunicación.


“Nuestra comunicación crece”, es el título de la campaña de difusión del Ministerio de Transporte y comunicaciones para hacer conocer el cambio de numeración de nuestros celulares.


Con este aumento de numeración, no será necesario marcar el código de ciudad antes de llamar. Además, uno podrá cambiarse de empresa celular sin perder su antiguo número. Finalmente, la disponibilidad de números aumenta a 67 millones. ¡Oh! ¡67 millones! Y si las empresas no podían manejar una emergencia con 16 millones, ¿podrán con 67?


Nadie habla de eso ahora. Seguro esperan que ocurra otra emergencia para prometer seguridad en nuestros medios de comunicación. ¿Te llamaré en el temblor? No lo sé.


El video es de Charlydelmal



5 comentarios:

BLONDE SUGAR dijo...

excelente post coleguita... si pues...asi son las cosas en el perú, justificacion de siempre, pero debe empezar por nosotros de quejarnos y hacer algo al respecto, pero ese aparatejo que suena nos es tan necesario a veces... que dejamos que pase... pero que va a pasar en la proxima emergencia?

Gerardo_M dijo...

EL ministerio de transporte y comunicaciones planteó un sistema de telefonía satelital para casos de emergencia. Pero del dicho al hecho...

Gracias por su comentario, coleguita

Lord CriCri dijo...

Ocurrido el terremoto del 15 de agosto, no dudé en lanzar improperios contra Telefónica del Perú debido a la angustia que provocó el hecho de no contar ni siquiera con los celulares para comunicarnos. Horas después dicha empresa haría los descargos correspondientes diciendo lo que ya todos sabemos: esas cosas ocurren en todos sitios debido a que las líneas se saturan por el singular número de llamadas. Hasta ahí parecía razonable disculpar lo ocurrido. Luego salió lo de la falta de un plan de contingencia. ¿Esto era posible? Y no solo posible, sino que era necesario tenerlo. Aun disculpando que no lo tuvieran o que hayan fallado en aplicarlo, es imperdonable que la vía satelital de los celulares, los RPM de los policías y la comunicación entre autoridades estatales fallase. Esa misma incomunicación dirigió las declaraciones de García Pérez hacia una desafortunada insensatez, aucno agradeció por los 'pocos daños' tras el sismo de entonces.

Estás en lo cierto. Parece que la ambición de Telefónica, como es la de muchas empresas con escasa conciencia social, la hace capaz de tomar tan a la ligera la muerte de decenas de peruanos, cuya tragedia se vio agravada por la falta de una eficiente red de comunicación. Es necesario que frente a todo lo que puedan decir el Ministerio de Transporte y los representantes de la compañía en cuestión, quede claro para la opinión pública que se ha consentido seguir con un contrato que viola lo acordado por una de las partes, y que no se puede seguir confiando en una compañía que prefiere contar con millones de clientes insatisfechos antes que con pocos bien atendidos.

Hasta pronto, coleguita.

Lord CriCri

Gerardo_M dijo...

Lo peor es que ningún medio critica abiertamente a las grandes empresas de telefonía. Y ni qué decir de osiptel o el ministerio de comunicaciones. La cosa no termina en la sanción, sino en la solución del problema.

Que el temblor nos coja conectados.

Se agradece el comentario, colega. Saludos

Gerardo_M dijo...

Y ahora ¿quién podrá defendernos? Si la instituciones no funcionan como debieran, ¿cómo hacer para solucionar este problema?

La respuesta podría estar en nosotros mismos. Si buscamos información y vemos en qué y cual ha sido la empresa que más fallas tuvo, pues debemos "castigarla" dejando de consumir sus productos, o comprando la marca de teléfonos que nos parezca más segura.

Si nadie nos defiende, defendámonos nosotros mismos.

Saludos, Michelle. Gracias por tu comentario.