
Una investigación de la ONPE publicada poco después de las elecciones del 2006mostró un lado tenebroso del perfil del votante joven de entre 18 y 24 años de edad. Cuando les preguntaron acerca de su apreciación sobre la política, las respuestas mayoritarias fueron: “Corrupción, basura, nepotismo, todo está podrido, sólo es el poder por el poder”, entre otras no menos enérgicas.
¿Es posible hablar de una participación activa cuando una encuesta de la PUCPen agosto del 2007 muestra que al 73% de los jóvenes les interesa poco la política? ¿Qué tan importante es el papel de los jóvenes en un tiempo en el que la frase de Gonzalez Prada parece demasiado pasada de moda?
No causa admiración los resultados de estudios y encuestas sobre el (des)interés de los jóvenes en la política. En la universidad, espacio ideal para la discusión y el debate, las conversaciones sobre política están en serio peligro de extinción. Caminando por los pasillos y la rotonda de Estudios Generales Letras es casi imposible encontrarse con alumnos opinando sobre las decisiones del congreso, o las últimas propuestas ministeriales. De hecho, la presencia de Tongo logra convocar mayor cantidad de gente que la de Javier Diez Canseco.
El caso de la FEPUC
Álvaro Salcedo tiene 21 años, cursa el noveno ciclo en la especialidad de Historia y es el actual presidente de la Federación de Estudiantes de la PUCP (FEPUC). Pertenece a la agrupación Unión Estudiantil (UNES) desde su creación, hace casi dos años. UNES cuenta con miembros en casi todos los cargos de representación estudiantil, como Centros Federados y Representantes Estudiantiles ante la Asamblea Universitaria (REA).
-Sin embargo, no nos consideramos un partido político –sostiene Salcedo- ya que no contamos con una ideología política definida, ni participamos en actividades ajenas a la política universitaria. Pensamos que para mejorar las condiciones de vida de los estudiantes no es necesaria una ideología.
-Entonces la agrupación no tiene como meta hacer política fuera de la universidad.
-Como grupo, no. Quizá hayan individuos dentro de UNES que postulen más adelante a cargos políticos como regidores o congresistas, pero como conjunto, no tenemos planeado salir de la universidad.
El interés de los alumnos por sus representantes estudiantiles no es del todo alentador: más de mitad de estudiantes no votaron en las elecciones para FEPUC. Si los jóvenes no participamos en la política universitaria, ¿cómo esperar nuestra acción en la política nacional?
-Motivar el interés del alumnado es algo en lo que estamos trabajando, pero el desinterés es evidente –acepta el presidente de la máxima instancia estudiantil de la PUCP- un claro ejemplo de eso es que no se cumpla la cantidad suficiente de candidatos para los tercios estudiantiles.
-¿Qué hace FEPUC al respecto?
-Junto con la REA, tenemos planes para informar a la comunidad sobre nuestras acciones y cómo estamos trabajando. Eso incentiva a más estudiantes a participar. El objetivo para fin de año es lograr que todas las facultades tengan representación en el tercio estudiantil.
A parecer, el esfuerzo por implicar a la mayoría del alumnado en la participación está dando resultados. La facultad de Estudios Generales Ciencias, conocida por su indiferencia frente a las elecciones, fue la que más votó en las últimas elecciones para FEPUC.
“La campaña fue tan fuerte, que se creó una gran expectativa y una necesidad de participar. Queremos demostrar que sí se puede avanzar el política universitaria”, concluye Salcedo.
Política en San Marcos
“Hay un gran desinterés de parte de los alumnos. Más que desinterés, lo que hay es un rechazo a la política tradicional, tanto a los sectores de derecha como de izquierda tradicionales”, afirma, enfático, Enzo Velazco. Tiene 19 años, estudia su segundo año de Derecho y es Secretario de Organizaciones del Centro Federado de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la UNMSM.
“Aunque también existe un empeño por ayudar a mejorar la situación. En cualquier caso, hay un rechazo a los grupos políticos tradicionales como el APRA, por ejemplo, o a los grupos politiqueros que se forman sólo cuando se acercan las elecciones”
Enzo pertenece al Frente Amplio Generación Progresista, que está a cargo del Centro Federado desde diciembre, luego de ganar las elecciones en noviembre. Al igual que UNES, la agrupación en sí no comulga con un credo partidario, y tiene miembros provenientes de diversas ideologías.
“Lo que nos une, en realidad, es una coincidencia mínima en nuestros objetivos. Trabajamos en base a eso. Cuando esa coincidencia se agote, ya no tendremos objetivos comunes ni razón para seguir agrupados.”
-Por ejemplo, ahora están trabajando en el tema del by-pass, ya que está planeado que una de las pistas aéreas pase por encima del territorio de la universidad. Ustedes están en contra de eso.
-Nuestra posición es en defensa del campus universitario. Lo que estamos pidiendo es que se respete la ley y el debido proceso. Para que se pueda ‘mutilar’ San Marcos es necesaria una ley de expropiación, y no se puede expropiar patrimonio nacional.
-Pero ustedes tienen necesidad de un by-pass
-Es cierto, pero pedimos que se reformule y se tome en cuenta la voluntad de los tres estamentos: docentes, trabajadores y estudiantes. Ese by-pass es antitécnico y además atenta contra los derechos de los alumnos.
Pocos días antes de mi entrevista con Enzo, el Centro Federado convocó a una asamblea de estudiantes, luego de la cual se procedió con una medida de fuerza para presionar a las autoridades: se cerraron la puertas de la facultad, no se dejaron entrar administrativos –y, por momentos, estudiantes- , algunas clases se postergaron o cancelaron y se firmó una solicitud en la cual exigen una reformulación en el caso del by-pass.
-¿No crees que este tipo de medidas, en vez de incentivar a los estudiantes, los desmotiva y aparta de la política?
-Hemos planteado solicitudes antes. La intención es unir a todos los sanmarquinos y agotar las medidas legales, porque nosotros todavía creemos en el diálogo.
-Pero violentan los derechos de los estudiantes al cerrar las puertas.
-Es cierto. Como también lo es el hecho de que hemos barajado un conjunto de medidas, pero las autoridades ni se han pronunciado al respecto.
Pero esta toma de puertas no es la única medida de fuerza –llámese violenta- por parte de los estudiantes de San Marcos. Ha habido plantones, protestas, marchas, etc. en los cuales los estudiantes se han visto enfrentados incluso con la policía. La última vez que se dirigieron al rectorado en una marcha, fueron reprimidos por policías en porta tropas y hasta los famosos pinochos.
-No justificamos la violencia por parte de los alumnos, pero los comprendemos -afirma Velazco- Nosotros venimos de una intervención militar en la época de Fujimori, cuando se cortó de raíz todo espíritu crítico y se hizo la reforma curricular en la cual los planes de estudio se volvieron totalmente técnicos. Creemos que impulsar el debate hará que el interés de los jóvenes por la política renazca. Las medidas implicadas, como cierra puertas, por ejemplo, no son las que causan desinterés, sino la ausencia de debates en las aulas y la carencia de espíritu crítico respecto a nuestra realidad.
¿Qué hacer al respecto?
Cuando le preguntaron al Sociólogo Fernando Tuesta Soldevilla sobre una posible solución para incentivar la participación juvenil, respondió: “La salida se halla en los partidos y en su labor de crear liderazgos atractivos. Si existieran, los jóvenes, sin duda, se adherirían y participarían.”
La pelota, al parecer, está en la cancha de los partidos políticos. Sin embargo, los jóvenes no podemos esperar a que la solución llegue por cuenta de otros. Mónica Gutiérrez, 25 años, estudiante de San Marcos, propone que depende de nuestra iniciativa más que de la de otros: “Los ciudadanos de nuestro país debemos comprender que la ‘indiferencia política’ no es una opción”, afirma.
Recordemos que la participación y representación política son pilares del sistema democrático en el que vivimos, y que sin ellos no es posible hablar de una verdadera democracia. Además, somos justamente los jóvenes de hoy los que tomaremos las decisiones más importantes del país en un futuro cercano, por lo que es hora de ser responsables y empezar a trabajar por el futuro del país.
La pregunta está planteada. La respuesta solo depende de nosotros.